Valdivianos llevan el reciclaje a otro nivel: separan, producen, venden y comparten ganancias

//Valdivianos llevan el reciclaje a otro nivel: separan, producen, venden y comparten ganancias

Valdivianos Sin Basura. Así se llama la cooperativa de la capital cervecera de nuestro país que está marcando pauta para el resto de Chile en cuanto a reciclaje, buscando la forma de crear plantas de producción de reciclaje, tanto para el plástico como el aluminio, y otras un poco más sofisticadas; hoy se encuentran produciendo biodisel a partir de aceite de cocina, con la ayuda de 3.200 miembros.

valdivia

Se rigen bajo la regla de las 3 R: Reducir, Reutilizar y Reciclar, y ocupan el Sistema del Semáforo para, en un futuro, obtener beneficios económicos con el reciclaje, el que va directamente a la institución para seguir avanzando en otros proyectos.

Si te estás preguntando qué es el sistema del semáforo, bueno es bastante simple: el rojo es todo aquello que no se puede reciclar, como los pañales usados o el plástico de las comidas, mientras que el amarillo es todo lo inorgánico, tal como el cartón y el aluminio, y lo verde es lo orgánico. Así, de lo que se entrega a las plantas de producción, lo amarillo, las ganancias van a Valdivianos Sin Basura. Aunque por el momento, no están recibiendo dinero al no existir en la región plantas de reciclaje.

La basura que reciclan, va a parar a la Universidad Austral, la que se encarga de enviarlas a otras empresas, en Santiago o Concepción, y toda la basura que no es trabajada por ninguna empresa va a parar a un vertedero común.

Alejandro Valenzuela es hoy el CEO Fundador de la cooperativa. Arquitecto de profesión, llegó a Valdivia hace ya más de 30 años, después de vivir casi toda su vida en Santiago. Fue su trabajo el que poco a poco lo hizo meterse en el reciclaje; todos esos años estuvo trabajando en una constructora donde su objetivo, entre otras cosas, era mantener el orden y, por ende, reciclar todos los materiales que ya no servían para seguir trabajando.

Así fue que, con el tiempo, se dio de forma natural el reciclaje en su vida, lo que hizo que se planteara el hecho de que a pesar de lo hermoso y verde de Valdivia, no había ningún lugar para el reciclaje, y habían muchos desperdicios de los que nadie se hacía cargo.

Decidió junto con otros valdivianos crear una junta de vecinos para reciclar en conjunto, esto hace 20 años atrás, pero por más que se esforzaban, no les servía de mucho.

El largo camino del reciclaje

Cuando se creó la junta de vecinos, fue Alejandro junto a un grupo de mujeres de la localidad de Las Animas, que lograron hacer un trato con el municipio para tener el espacio y los contenedores necesarios para el reciclaje. Sin embargo, después de un buen tiempo, se dieron cuenta que no estaban generando ningún cambio significativo.

“No reciclábamos, recolectábamos y después era ¿qué hacemos con estos residuos? No hay una industria del reciclaje. Entonces empecé a formular la forma de cómo podíamos hacerlo (el reciclaje) a nivel ciudad”, explicó el arquitecto.

Así nació la idea de una cooperativa, Valdivianos Sin Basura, pero para constituirla era necesario un fondo económico, por lo que junto a 120 socios, entre ellos pobladores, dueños de tiendas, particulares, empresarios y feriantes, postularon al fondo Sercotec (Servicio de Cooperación Técnica) en 2014, “Creación de gestión de nuevas empresas”, el cual lograron ganar y obtener 3 millones de pesos.

Entre los socios reunieron $800.000 más, justo lo necesario para constituirse y crear la página web, junto con su propio Facebook.

Se llamó a la primera reunión de socios, que se siguieron repitiendo hasta hoy, que ya van 10 sesiones, en las que se busca avanzar en los distintos proyectos con el poco dinero que manejan. Fue en una de esas reuniones donde se estableció el sistema del semáforo para poder funcionar.

Hoy, de los 120 socios que partieron, ya van 3.200, algunos activos, otros no tanto, y otros solo voluntarios. Pero la verdad es que cualquier ciudadano puede unirse a esta cooperativa y el único requisito es ayudar con el reciclaje.

Alejandro explica que al todas las personas generar basura, ya pueden ser parte de Valdivianos Sin Basura, solo necesitan compromiso. En esta cooperativa nadie gana dinero, no se lucra, solo se aporta y se ayuda, los mismos valdivianos tomando las riendas del destino de su basura, de hecho, cada vez que el CEO de esta empresa se refiere a ellos, lo hace en plural; los proyectos y avances son resultado de los 3.200 socios, y las postulaciones son presentadas por todos ellos en conjunto.

De aceite de cocina a biodisel para autos

Son varios los proyectos, según cuenta el CEO de Valdivianos Sin Basura, pero el primero que ya tiene resultados es este: reciclaje de aceite.

Uno de los grandes problemas con quienes buscan reciclar, como se mencionó más arriba, es que no existen plantas de reciclaje de los objetivos, no hay líneas de producción para la basura reciclada, de forma que no hay ningún beneficio en las personas que decidan reciclar. Sobre esta base, el objetivo número uno de la cooperativa es crear esas líneas de producción y trabajarlas ellos mismos.

Es así como,al constituirse la empresa, dos de sus socios presentaron un proyecto para reciclar el aceite utilizado en cocinas particulares o restoranes, y convertirlo en biodisel, con la capacidad de ser utilizado en autos y camiones.

Gonzalo Tampier y Nelson Rojas, ambos profesionales parte de la Universidad Austral, fueron quienes estuvieron detrás de esta idea. La cooperativa postuló en 2015 el proyecto “Generación de Biodisel a partir de aceite de cocina” al Ministerio del Medio Ambiente, con el que ganaron un Fondo de Protección Ambiental (FPA) de cinco millones de pesos, que les fue entregado para ejecutar su proyecto este 2016, así poder implementar su planta de biodisel.

Antes de eso, la planta se encontraba en la casa de Nelson Rojas, pero hoy se encuentra en el barrio industrial Las Animas, en la región de Los Ríos. Los resultados hasta ahora han sido positivos; es más, Alejandro afirma que su auto a biodisel utiliza el que ellos mismos han creado.

Hasta el momento han sido cinco vehículos que han probado el producto y se encuentran utilizándolo. La elaboración del biodisel, desde que partió en la casa de Nelson, ya lleva dos años, pero gracias a este fondo esperan establecer su planta de producción para poder abastecer a más vehículos y así vender el producto.

Pero ¿de dónde pueden sacar tanto aceite de cocina? El espíritu de los valdivianos por generar plantas de producción de reciclaje se ha visto no solo en particulares, sino en empresarios, y en este caso, dueños de restoranes, quienes decidieron de forma voluntaria sumarse al proyecto para donar el aceite que ellos van desechando.

Su objetivo final con esta línea de producción es que sea sustentable en el tiempo; que se pueda vender, generar ganancias, dar trabajo a los pobladores, y que por ningún motivo se entregue la producción a un privado, para que siempre permanezca como propiedad de todos aquellos miembros de la cooperativa.

El sueño de una red nacional de reciclaje

Valdivianos Sin Basura podría haber iniciado con un proyecto más simple, quizás. Reciclando papel o latas, pero no. Eso no significa que ahí se quedan, ellos quieren reciclar prácticamente todo y no solo en Valdivia, sino, a nivel nacional.

“Nuestro objetivo es generar una red nacional, es nuestro sueño, que la cooperativa pueda entregar a las personas de otras ciudades que quieran comenzar esto, entregarles información y ayudarlos”, dijo Alejandro.

Las otras iniciativas que están buscando poner en marcha, tiene que ver con el reciclaje de las botellas de plástico y latas de aluminio. El arquitecto explicó que no quieren volver a cometer el mismo error que tuvieron hace años, cuando eran solo una junta de vecinos, que es recibir material reciclado sin tener las líneas de producción.

“No queremos recibir botellas de vidrio sin tener la máquina que tranque (rompa) el vidrio”, dijo.

Hoy están trabajando en conjunto con la municipalidad para que las líneas de producción que la cooperativa vaya creando, puedan generar reinserción laboral para los internos de las cárceles, proyecto que entusiasma mucho a Valdivianos Sin Basura.

“En Chile no se recicla (comunitariamente) en ninguna parte, lo que hay es recolectores y lo compactan y lo mandan a las empresas, que se hacen las américas. Como ciudadanos creemos que nosotros podemos hacer un beneficio para nosotros (…) dejando un legado a las futuras generaciones”, dijo Alejandro.

Pero no solo eso. El sueño de esta cooperativa va más allá de una red nacional, y es que cuando dicen que quieren que los beneficios económicos futuros sean para los mismos ciudadanos, no están hablando por hablar.

Una vez que logren varias líneas de producción y comiencen a tener utilidades y flujo de dinero, “aparte de comprar nuevas máquinas, queremos tener una clínica dental gratis, esa es nuestra meta”, concluyó el arquitecto.

Fuente: eldefinido.cl

2016-02-29T20:55:04+00:00